Antes de invertir en una propuesta
Empieza por el objeto, el presupuesto, los estudios previos y la forma de selección. Contrasta el trabajo con tu capacidad real: personal, financiación, experiencia y garantías. Por ejemplo, una empresa de mantenimiento puede tener experiencia técnica y aun así no poder financiar los primeros entregables. Para decidir si competir, revisa la viabilidad y los requisitos de una oferta. No todo proceso público es una licitación.